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HERPAC – Mojama | Ahumados | Conservas

¿Qué son productos ahumados?

Productos Ahumados

Seguro que en más de una ocasión has visto o incluso has probado diferentes productos ahumados: desde salmón hasta queso, pasando por diversos tipos de embutidos, o incluso whiskies. Hoy en día existen infinidad de productos que son sometidos a este proceso, aunque lo más tradicional siempre ha sido aplicar esta técnica principalmente a aquellas carnes que eran ricas en grasas, como el salmón o las sardinas. Y no nos olvidemos del delicioso atún, nuestro preferido. 

Pero, ¿por qué se les denomina productos ahumados? Muy sencillo, se trata de productos que han sido sometidos a una fuente de humo para conservarlos mejor y, sobre todo, para darles un sabor único e inigualable, sumamente característico.

En Herpac conocemos bien este proceso y somos especialistas en pescados ahumados. Visita nuestra tienda y podrás comprobarlo.

¿Cómo se conservan los productos ahumados?

Para conseguir un producto ahumado de alta calidad, como por ejemplo nuestros tacos de atún ahumados, lo primero que debemos tener en cuenta es trabajar con materia prima de primera clase. Por ello nosotros solo utilizamos pescado absolutamente fresco. Nada más llegar a nuestras manos,  procedemos a limpiarlo con el máximo cuidado para quitarle las vísceras y cualquier resto de sangre que pudiese tener, así como espinas y cartílagos. Queremos que llegue a ti en las mejores condiciones, por eso nos preocupamos de cada detalle. Y por supuesto, siempre bajo las máximas condiciones higiénicas que garanticen que no existirá ningún  tipo de contaminación.

Y una vez tenemos el pescado totalmente limpio, ¿cuáles son los pasos a seguir para ahumarlo?, preguntarás. Aquí tienes la respuesta, paso a paso:

1.    Salazón. La salazón consiste en cubrir la pieza elegida de sal por todas partes para lograr que pierda la mayor cantidad posible de agua y se deshidrate.  El tiempo que lo dejaremos en salazón dependerá principalmente del tipo de carne. A mayor tamaño de la pieza, más tiempo, pudiendo necesitar varios días para una correcta deshidratación. 2.     A continuación llega el  turno del enjuague de las piezas para quitarles el exceso de sal. Para ello, sacamos las piezas de la sal y las sumergimos en agua limpia entre una y cinco horas aproximadamente. De esta forma extraemos el exceso de sal que pudiesen tener y las rehidratamos un poco. Una vez hecho esto, se sacan del agua y se dejan escurriendo unos minutos.

3.     Es el momento del ahumado. Este método consiste en exponer a los alimentos al humo que producen algunas maderas ricas en ésteres, como es el caso del roble, el nogal o el manzano, entre otros. La temperatura nunca superará los 30ºC. En cuanto a su duración, el tiempo variará entre uno o dos días para los trozos pequeños y hasta diez días para las piezas más grandes. 4.       El último paso es la maduración de las piezas ahumadas. Aquí es cuando las dejamos secar durante unos días en un lugar bien ventilado y a la sombra.

Al finalizar todo el proceso, hay que tener en cuenta que las piezas pueden llegan a perder más del 50% de su peso original. Pero esto no significa que pierdan nutrientes, sino muy al contrario,  su contenido alimenticio se ve aumentado en la misma proporción, ya que las proteínas se encuentran concentradas. En este caso, podemos decir sin dudar que menos es más.

¿Cuál es el objetivo del ahumado?

Por si no lo sabías, deja que te contemos que el proceso de ahumado es una de las formas más antiguas de conservar los alimentos que existen. Podríamos decir que se practica, más o menos, desde la invención del fuego. Fue probablemente entonces, por casualidad, que el ser humano se dio cuenta de que el fuego, o más concretamente el humo, podría ayudarle a conservar durante más tiempo la comida. Aunque no ha sido hasta la época moderna que descubrimos que esto es debido a que algunas de las sustancias que contiene (ácidos grasos volátiles, formaldehido,…) ayudan a inhibir el desarrollo de gérmenes, lo que permite que los alimentos se degraden mucho más tarde.

Además de lo anterior, hay que decir también que las partículas del humo que penetran en el alimento le aportan una textura, aroma y sabor característicos, que atraen a casi todos los paladares. Y decimos casi, porque sin duda siempre habrá alguien a quien no le convenza del todo. Aunque un producto ahumado de calidad y bien combinado, ya sea en ensaladas, entrantes u otros muchos platos de cocina, es difícil que no haga sucumbir a la tentación hasta al más reticente. 

 

¿Cuánto tiempo duran los productos ahumados?

Es un hecho que los productos ahumados son perfectos para llevar una alimentación sana, sabrosa y equilibrada, puesto que son totalmente naturales. Pero la duda que seguramente se te planteará ahora es ¿qué duración tienen? Es una buena pregunta, desde luego.

Aunque el proceso de ahumado actúa como conservante, obviamente no nos garantiza poder mantener indefinidamente en buen estado el pescado o cualquier otra pieza que hayamos sometido a esta técnica.

En general, podemos decir que los pescados ahumados en frío se conservan durante un período más largo, puesto que el proceso de salazón es más intenso (se deshidratan más, lo que evita la degradación de la pieza) y además suelen exponerse durante más tiempo al humo, el cual contiene diversas sustancias que inhiben el desarrollo de gérmenes.

También hay que tener en cuenta que, una vez ahumado, el pescado puede envasarse al vacío y someterse a procesos similares a los que se aplican a los productos enlatados, alargando aún más su vida útil, que puede llegar hasta los cinco años.

Una vez que se haya abierto el paquete, independientemente del tipo de pescado del que hablemos, necesitaremos mantenerlo refrigerado y consumirlo en un periodo máximo de cinco días.

En cualquier caso, comprueba siempre la fecha de caducidad en el envase y, una vez abierto, si su aspecto o su olor te ofrecen la menor duda, evita consumirlo.

¿Cómo conservar el pescado ahumado?

El mejor método para conservar el pescado una vez ahumado, sin duda es el envasado al vacío. De esta forma, al extraer todo el aire que pudiese contener el envase, se reduce el riesgo de proliferación de bacterias y nos aseguramos un mayor periodo de conservación.

El aceite también es un buen conservador para el pescado ahumado. De hecho, si ya lo tienes en tu nevera y quieres que se conserve por más tiempo, puedes mantenerlo en el refrigerador durante unos quince días aproximadamente, siempre que lo mantengas sumergido en aceite. O mejor aún, si aún no lo tienes, puedes comprarlo directamente en aceite, como es el caso de nuestro sabroso atún ahumado en aceite

Lo ideal, en cualquier caso, es colocarlo en la parte inferior de la nevera, destinada a alimentos frescos.

Lo menos recomendable es la congelación. Aunque puede garantizarnos un periodo más o menos largo de conservación del pescado ahumado, la congelación le haría perder muchos matices de sabor interesantes.

Nuestros pescados ahumados

Como acabamos de contarte, el pescado ahumado puede conservarse durante bastante tiempo, aunque seguro que cuando lo tengas en casa no dudará mucho. Su delicioso sabor y la gran variedad de combinaciones que admite, hará que vuele de tu despensa más rápido de lo que piensas.

¿Qué aún no lo tienes? ¿Y a qué estás esperando? En Herpac podrás encontrar pescado ahumado para todos los gustos. 

¿Te apasiona el atún? Pues imagínate un maravilloso taco de atún ahumado para hacerte unas deliciosas tostas con él. 

¿Y qué me dices de unas banderillas de atún y queso? ¡Deliciosas en cualquier momento!

Y para conservar la línea, nada mejor que una ensalada ligera. ¿Qué te parecería completarla con nuestros increíbles ahumados en aceite? Tienes para elegir según te apetezca: atún, bacalao, sardinas, salmón. Lo difícil será decidirte solo por uno de ellos. Claro que, nadie dice que no puedas combinarlos, ¿verdad? 

¡Tú decides qué es lo que más te apetece!